Los Usuarios/as del Taller de Estimulación Cognitiva celebraron la festividad de Halloween, elaborando ellos mismos sus caretas en el programa de Terapia Ocupacional.
Las personas cuidadoras dedican muchas horas a la atención de su familiar con Alzheimer, asumiendo toda una serie de funciones y responsabilidades. Esto, sumado al impacto emocional que supone el diagnóstico y a las dificultades relacionadas con la gestión de los síntomas de la enfermedad, puede desencadenar problemas físicos y psicológicos asociados al estrés y la sobrecarga. Entre las diversas intervenciones dirigidas a paliar el estrés del cuidador y cuidadora los grupos de ayuda mutua (GAM) son una de las herramientas más potentes que tenemos a nuestro alcance. En nuestro centro, los GAM se realizan de manera quincenal dirigidos e impartidos por la psicóloga del centro, quien prepara los diferentes talleres partiendo de las necesidades e inquietudes de los participantes. Se crean espacios en los que las personas que acuden se encuentran cómodos,comprendidos, libres de ser jugados y c...
Los trastornos de conducta son uno de los retos más complejos y desgastantes para quienes cuidan a personas con demencia, tanto en el hogar como en centros asistenciales. Conductas como la agitación, la agresividad, el rechazo a los cuidados, la deambulación o los cambios bruscos de humor no son simples “malas conductas”: son expresiones de una necesidad no satisfecha, dolor, miedo o desorientación. Aprender a detectar, comprender y manejar estos trastornos de forma respetuosa y efectiva es fundamental para garantizar el bienestar tanto del paciente como del cuidador. ¿Qué entendemos por trastornos de conducta? Los trastornos conductuales en personas con demencia son alteraciones del comportamiento que afectan su convivencia y calidad de vida. Algunos ejemplos frecuentes incluyen: Agitación o inquietud constante Apatía o retraimiento social Agresividad verbal o física Rechazo al aseo o a la comida Deambulación sin rumbo (“vagar”) Alucinaciones o delirios Gritos o llantos sin c...
El deterioro cognitivo , característico de enfermedades como el Alzheimer y otras demencias , afecta profundamente la capacidad de las personas para comprender, procesar y expresar información . Esto genera desafíos en la comunicación diaria que, si no se abordan adecuadamente, pueden provocar frustración, aislamiento emocional y deterioro en la relación con sus cuidadores y seres queridos. Por ello, es fundamental que familiares, cuidadores formales e informales adquieran conocimientos específicos y desarrollen habilidades de comunicación adaptadas a esta condición . ¿Por qué es importante adaptar la comunicación? Las personas con deterioro cognitivo suelen experimentar: Dificultades para encontrar palabras. Repetición de ideas o preguntas. Desorientación en tiempo, lugar o identidad. Cambios en la comprensión y en el comportamiento verbal/no verbal. Estos síntomas no solo afectan a la persona con deterioro, sino también a la persona cuidadora, quien puede sentirse impotente, ...
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