Como no podía ser menos en AFADIDA hemos celebrado la Cruz de Mayo y nuestros usuarios/as se lo han pasado genial, hemos tenido música, baile, photocall, karaoke y cómo no podía ser menos todo elaborado por ellos mismos.
Los trastornos de conducta son uno de los retos más complejos y desgastantes para quienes cuidan a personas con demencia, tanto en el hogar como en centros asistenciales. Conductas como la agitación, la agresividad, el rechazo a los cuidados, la deambulación o los cambios bruscos de humor no son simples “malas conductas”: son expresiones de una necesidad no satisfecha, dolor, miedo o desorientación. Aprender a detectar, comprender y manejar estos trastornos de forma respetuosa y efectiva es fundamental para garantizar el bienestar tanto del paciente como del cuidador. ¿Qué entendemos por trastornos de conducta? Los trastornos conductuales en personas con demencia son alteraciones del comportamiento que afectan su convivencia y calidad de vida. Algunos ejemplos frecuentes incluyen: Agitación o inquietud constante Apatía o retraimiento social Agresividad verbal o física Rechazo al aseo o a la comida Deambulación sin rumbo (“vagar”) Alucinaciones o delirios Gritos o llantos sin c...
El deterioro cognitivo , característico de enfermedades como el Alzheimer y otras demencias , afecta profundamente la capacidad de las personas para comprender, procesar y expresar información . Esto genera desafíos en la comunicación diaria que, si no se abordan adecuadamente, pueden provocar frustración, aislamiento emocional y deterioro en la relación con sus cuidadores y seres queridos. Por ello, es fundamental que familiares, cuidadores formales e informales adquieran conocimientos específicos y desarrollen habilidades de comunicación adaptadas a esta condición . ¿Por qué es importante adaptar la comunicación? Las personas con deterioro cognitivo suelen experimentar: Dificultades para encontrar palabras. Repetición de ideas o preguntas. Desorientación en tiempo, lugar o identidad. Cambios en la comprensión y en el comportamiento verbal/no verbal. Estos síntomas no solo afectan a la persona con deterioro, sino también a la persona cuidadora, quien puede sentirse impotente, ...
Cuando cuidamos a una persona con Alzheimer u otra demencia, una de las situaciones más difíciles es escuchar frases que no se ajustan a la realidad: “Quiero ir a casa” (cuando ya está en la suya), “Mi madre me está esperando” (aunque haya fallecido hace años), “Me han robado el bolso”. La reacción más habitual es corregir: explicar, razonar, demostrar que eso no es cierto. Sin embargo, muchas veces esto solo genera más angustia, enfado o tristeza. Aquí es donde entra en juego la validación emocional. ¿Qué es la validación emocional? La validación emocional consiste en reconocer y aceptar la emoción de la persona, aunque su pensamiento o recuerdo no sea real. No significa mentir ni dar la razón en los hechos, sino conectar con lo que siente, no con lo que recuerda. 👉 En la demencia, la realidad cognitiva se deteriora, pero las emociones permanecen. ¿Por qué no funciona corregir? Cuando corregimos: La persona puede sentirse incomprendida Aumenta la frustración o la ansiedad Se rompe el...
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